Curiosamente en la medida que uno se
introduce en la historia del daño al medio ambiente nos
encontramos con el común denominador de que es la avaricia
lo que ha venido provocando en la mayor parte de los casos
la depredación del medio ambiente.
Así por ejemplo el escritor Paul Johnson en
su libro “Estados Unidos y su historia”, editado bajo el
sello Javier Vergara Editores y recientemente distribuido en
México, nos relata lo importante que fue la producción de
madera para el desarrollo de los Estados Unidos, resulta que
como es sabido para el año de 1750 en que las relaciones
económicas entre las Islas Británicas y las colonias
americanas se fueron tensando, los barcos y su construcción
que eran un elemento vital para los británicos empezaron a
constituir un peligro para el medio ambiente en lo que hoy
es Estados Unidos.
Sucedía que en los astilleros de Inglaterra y
Escocia se construían barcos de madera de buena calidad y a
precios competitivos, pero como en Norteamérica la madera
era abundante y barata las colonias empezaron a tener una
extraordinaria ventaja en materia de construcción de barcos
en una época en que todavía no se usaba ni el hierro, ni el
vapor, así por ejemplo en Nueva Inglaterra se podían
construir barcos a un costo de 34 dólares la tonelada y esto
era entre un 20 y 50% mas barato que en Europa.
Nos platica el autor que de la década de 1640
y hasta 1676 se producían 30 unidades anuales para el
mercado británico, sin embargo para 1760 se habían
incrementado de 300 a 400 unidades anuales, en esta época la
tercera parte de la flota mercante británica que era de
398,000 toneladas provenía de artilleros norteamericanos que
obviamente usaban la madera barata de las colonias.
Este bajo costo de la madera y por tanto de
los barcos, provocó también el desarrollo de una enorme
flota pesquera, al grado tal que Nueva Inglaterra exportaba
entre otros 300,000 bacalaos por año, curiosamente los
pescados mas grandes se destinaban al mercado interno y los
mas pequeños a la exportación en razón a la facilidad o
dificultad para conservarlos, este mismo esquema de
exportación provocó que aumentara la fabricación de toneles
como consecuencia del bajo costo de la madera, así mismo
durante muchos años se propició la pesca de ballena al grado
tal que el gobierno pagaba una libra por tonelada como
subsidio. Se cuenta que para 1747 Estados Unidos contaba con
los cazadores de ballenas más eficiente del mundo y con una
flota de 300 barcos.
La historia de la expropiación maderera en
Estados Unidos nos hace entender lo importante que es
establecer las materias degradables y difíciles de recuperar
por un costo que refleje la realidad de la depredación en el
medio ambiente, ya que si bien es cierto que aparentemente
un producto pueda ser barato porque exista mucho, este mismo
precio bajo va a provocar que haya sobre explotación de un
bien que difícilmente pueda ser recuperado en el futuro,
este es el caso también de lo que ha pasado con los bosques
mexicanos y con la producción y consumo de agua,
lamentablemente en unos pocos años estaremos sufriendo los
altos costos de los productos que hoy desperdiciamos