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Para
comprender el origen y la evolución de las Escuelas de Arte debemos
retroceder a los primeros años del pasado siglo XIX, cuando a raíz de
la revolución industrial derivada del descubrimiento de la máquina de
vapor y el ferrocarril, se modifican profundamente los procesos de
producción y comercialización de objetos uso, de tal forma que Europa
pasa de la producción artesanal propia de las economías rurales, a una
producción industrial desarrollada básicamente por la burguesía
urbana. |
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Pero también existieron otras tendencias que aspiraban a obtener lo mejor del proceso industrial. En esta línea se crean en Inglaterra en 1857 las Schools of Desing, fundadas por Henry Cole, con el fin de enseñar a las personas que trabajaban en la industria. Estas Escuelas quedaron agregadas al museo de South Kensington. Su éxito fue extraordinario pues en 1860 el número de diseñadores franceses empleados en fábricas inglesas había disminuido a la mitad. Aunque España quedó al margen del proceso de crecimiento industrial de los países del norte, las corrientes culturales europeas influyeron de tal suerte que en 1824 nacía en Madrid el Real Conservatorio de Artes, que tenía como misiones primordiales la promoción de las artes y las industrias y el establecimiento de un depósito de máquinas e instrumentos dedicados a la realización de las mismas. Su primera localización estuvo en la calle del Turco, pasando después a instalarse en el entonces Ministerio de Fomento, en la calle de Atocha. Aunque su primer fin no fue la enseñanza, en 1832 se implantó en él un primer plan de estudios; se dividió esta enseñanza en tres grados, particular, general y especial. Se daba en aquel plan amplísima libertad a los alumnos para matricularse donde quisieran, cursar lo que les conviniere y examinarse o no, según su voluntad. Este plan continuó vigente hasta que en 1871 se creó la Escuela de Artes y Oficios, que quedaba adscrita al Conservatorio, a quien correspondería organizar los estudios que iba a impartir. Su objetivo era la educación del artesano y el obrero: "las Escuelas de artesanos responden a una necesidad social, y son fuente de indudable prosperidad y riqueza de un país". Su
profesorado se constituyó en parte con el procedente del propio
Conservatorio y en parte con los que atendían a los estudios
elementales de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado,
que se trasladaron al Conservatorio para integrarse en el nuevo
Centro. "La Escuela especial de Pintura enseña dibujo en dos
puntos de Madrid con 18 Profesores; pero esta Escuela, dedicada
antes que nada a la Pintura, Escultura y Grabado en sus
manifestaciones puramente artísticas y estéticas, esteriliza sus
esfuerzos de una manera lamentable, porque sus estudios elementales
son frecuentados sólo por artesanos, cuya carrera y porvenir no están
en el buril ni en el pincel. Estos estudios pueden y deben
utilizarse, y establecerse con ellos la Escuela de artes y
oficios..." En una tercera etapa, que se inicia en 1886, la Escuela se separa definitivamente del Conservatorio de Artes y adopta el nombre de Escuela Central de Artes y Oficios. Es interesante el preámbulo del Real Decreto donde se indica: "La Exposición universal de 1851 hizo conocer a la Gran Bretaña que para competir con las industrias extrajeras tenía necesidad imperiosa de difundir en sus clases populares la educación artística de que carecía, y para conseguir pronto la realización de propósito tan grande como útil, creó su admirable Establecimiento de Kensigton, cuyas enseñanzas han adquirido el extraordinario y casi fabuloso desarrollo que acreditan sus estadísticas...". "Tales resultados han servido de estímulo vivo a las demás Naciones, con especialidad a aquellas que ante tan rápidos progresos vieron amenazadas seriamente las ricas producciones artístico-industriales que en las pasadas Exposiciones universales consideraron sin competencia posible en gusto y perfección...", El mismo
Decreto que así lo dispone, determina que contará con diez
Secciones en Madrid ( en la etapa anterior habían llegado a ser
cinco), y crea, según el modelo de la institución madrileña, las
que se denominan Escuelas de Distrito, que son las primeras
fundaciones de carácter estatal que se realizan en provincias.
Durante este período se impartieron dos planes de estudios: el de
1886 y el de 1895, éste último dotado de un carácter profesional
en alguna de sus ramas, permitiendo la expedición de Títulos, como
el de Perito Mecánico-Electricista, Perito artístico industrial o
el de Aparejador. Se pretende con este nuevo plan que "las
obras de nuestra industria serán originales y la cultura ajena
servirá, no tanto para las imitaciones como para despertar la
inspiración de los artistas que se dediquen a la industria". |
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