El granito se compone de minerales
cristalizados formados en las
profundidades de la corteza terrestre.
La disposición de estos cristales será
la característica que señale las
diversas familias. Al presentarse como
organismos generados a partir de
diversos componentes, cada variedad
alcanza su propia personalidad y hacen
de cada obra un objeto personalizado.
Se compone de feldespato (en
general feldespato de potasio y
oligoclasa), cuarzo, con una cantidad
pequeña de mica (bitotita o moscovita) y
de algunos otros minerales accesorios
como circón, apatito. Magnetita,
ilmenita y esfena.
El granito suele ser
blanquecino o gris y con motas debidas a
cristales más oscuros. El feldespato de
potasio da la roca un tono rojo o de
color carne. El granito cristaliza a
partir de magma enfriado de forma muy
lenta a profundidades grandes bajo la
superficie terrestre. Velocidades de
enfriamiento muy lentas dan lugar a una
variedad de grano grueso llamada
pegmatita. El granito, junto a otras
rocas cristalinas, constituye la base de
las masas continentales y es la roca
intrusiva más común entre las expuestas
en la superficie terrestre.
La densidad del granito varia
entre 2,63 y 2,75 g /cm3. Su resistencia
la presión se sitúa entre 1.000 y 1.400
Kg por cm2. Es mas duro que la arenisca,
la caliza y el mármol, y su extraccion
es, por tanto, más difícil. Es una
piedra importante en la construcción;
las mejores clases son muy resistentes a
la acción de los agentes atmosféricos.