La artesanía del cuero repujado es una de una de las de más tradición
y prestigio de nuestro país. Esta disciplina artística casi ha estado
a punto de desaparecer debido a la exclusividad de sus trabajos, si bien sus obras
contaban con el reconocimiento y la estima de todas las clases sociales. Se les
suele llamar "cordobanes", porque, si bien se trabajaba en varios lugares,
los de Córdoba fueron los que alcanzaron mayor fama debido a la calidad
de sus trabajos. Llegados a este punto, es conveniente precisar que se le da el
nombre de "cordoban" a los trabajos de cuero repujado que sólo
van teñidos, apreciándose la calidad y textura del material a través
del tinte; mientras que el nombre de "guadamecí" se le da al
cuero repujado que, de forma parcial o total, va cubierto de esmalte (pintura)
o láminas de metal (pan de oro y de plata). Así, por ejemplo, las
heráldicas pertenecerían a esta última categoria. Veamos,
brevemente, el proceso de trabajo del cuero repujado.
Cuando se quiere pasar a cuero repujado un dibujo que tenemos sobre un papel,
se humedece con agua y una esponja el trozo de cuero sobre el vamos a trabajar.
A continuacion, se pone el dibujo sobre el cuero húmedo y se repasa con
un punzón -un boli gastado puede servir- el contorno del motivo decorativo.
Después, sobre un cartón del mismo tamaño que el cuero
se extiende una fina capa de plastilina (1 mm) y se pone encima la pieza de
cuero sujetándola con pinzas por un lado. Seguidamente, se repasa con
un buril -punzón curvo- el dibujo para que se marque en la plastilina.
Hecho esto, se levanta la pieza de cuero por un lado y se retira la plastilina
que queda en la periferia del dibujo. Se le da al dibujo grabado en el cuero
por detrás con un buril de bola y se pone una mayor cantidad de plastilina
en la parte que debe ir repujada. A continuación, se asienta el contorno
del motivo repujado con un buril plano y curvo. Para terminar, cuando ha cogido
suficiente volumen el repujado, se decora y se le da por detrás una capa
de cola de carpintero para que no pierda el volumen. Finalmente, se pega la
pieza de cuero sobre el tablero correspondiente.